jueves, 5 de junio de 2014

Beneficencia. Las dos cerradas ovaciones con que la Plaza recibió y despidió al Rey / Por José Ramón Márquez

Estos días azules y este sol de la infancia


José Ramón Márquez
Hoy, la tradicional Corrida de Beneficencia, que ese nombre siempre me recuerda aquellos viejos carteles en seda, en cuya parte inferior se ve una fila de menesterosos, un tullido, unos niños astrosos y sobre ellos está escrito el nombre de la ganadería de la Viuda de Saltillo junto a los de Guerrita o Mazzantini o Reverte o Antonio Fuentes.

Esta tarde, en Las Ventas, me vino además el recuerdo de Edgar Neville, en “Mi calle”, cuando retrata el Madrid anterior a la I Guerra Mundial, con sus aristócratas, sus menestrales, sus obreros, su Maura y su Canalejas, y también el definitivo artículo “Anacronismo de los toros” que Foxá publicó en ABC el año ’57: “y preside un Rey o una princesa; y dos Felipes Segundos pintados por Velázquez -los alguacilillos- llevan al galope una enorme llave que no abre ninguna puerta”. Hoy presidió la corrida un Rey que desciende directamente del que otorgó las rentas de la Plaza de Toros a los Reales Hospitales, fundamento y origen de esta Corrida de Beneficencia y de la importancia de la Plaza de Toros de Madrid, o sea que un respeto.

Este tiempo atrás nos habíamos devanado los sesos alrededor de la dichosa Beneficencia a costa del montaje que de ella hacen en los últimos años. Ahora les ha dado por programarla en enero, cerrar el cartel con tres o cuatro meses de antelación y meterla entre medias de la Feria, casi como una corrida más. Primero dijeron que vendrían Ponce, July y Fandiño, luego Ponce se lo pensó con detenimiento, comprendió que él ahí no tenía nada que ganar y se tiró del carricoche, siendo ocupado su sitio por Talavante. El auténtico muñidor de la corrida se entiende que será Julián de San Blas, que como todo el mundo sabe está constantemente en todos los gazpachos, en este caso en su búsqueda de una Puerta Grande que sumar a su magro currículo de triunfos madrileños. Se entiende que irían en masa los emisarios julianos a Urda o donde tengan la ganadería los Lozano a revisar los libros, las reatas, las líneas y vendimiar los ejemplares adecuados al triunfo del Pasmo de San Blas, que pasaron el reconocimiento, tan estricto otras veces, con la mejor nota cum laude veterinario, faltaría más. No cabe en la cabeza que eso no haya sido así, aunque por fortuna El July propone y Dios dispone.

Los Lozano mandaron, pues, a Madrid el fruto de la vendimia y lo que salió por la puerta de chiqueros fue una especie de escalera que empezaba en el peldaño inferior con una suerte de cucaracha astiblanca, gordezuela, débil y deforme, llamada Rompepuertas, número 252, y terminaba en el castaño Barba-Azul, número 268, estrecho de sienes y con genio. No llamaron especialmente la atención en la cosa de las varas, salvo el segundo, Corneta, número 6, que acudió presto y alegre al caballo que montaba Bernal; saliendo alguno bastante manso como el quinto, Pelucón, también con el número 6, que cambió sus instintos en el último tercio. Es triste decirlo, pero estos Alcurrucén de hoy fueron bastante más interesantes en su variado comportamiento que los de la deAdolfo de ayer. 

Julián vino con un vestido que no era de su talla o que estaba mal confeccionado, porque el hombre se estuvo toda la tarde haciendo aspavientos, estirando el brazo, sacando el cuello. Se le notaba que no estaba a gusto. El vestido era de color tabaco y con él se fue al Rompeuertas a ver qué le enjaretaba para vender la moto al público tan bizcochón. Lo que planteó Julián a Rompepuertas fue una faena “poderosa” de las suyas, basada en el ángulo recto, en los 90º de la juliana alcayatez, sublimación de su tauromaquia, en la rectitud del trazo: la pasión por lo rectilíneo, en el juego de la ocultación, retrasando la pierna contraria para no desvelarla ante el burel; eso en cuanto al hombre y en cuanto a su circunstancia ese uso templado de la muleta para que más o menos no se la tropiece el toro, ese pasarse al bicho tirando a lejos y esa forma tan poco natural de ir al toro, acaso por lo mal que le sentaba el traje, que lo mismo le tiraba la sisa. Y como remate del festín juliano un arrimoncito vacilando al toro, trayéndole de acá para allá como se hace en las capeas con las vacas y de postre un supremo julipié con salto de unos 35 centímetros de altura para dejar el estoque unos doce centímetros más atrás de su sitio. Faena “importante” de July, muy “poderosa”, que a punto estuvo de depararnos el consabido “robo” orejero, pues el tunante del Trinidad de hoy, que se llamaba Julio, como César Rincón, apuró hasta el final para ondear el pañuelico blanco. Nótese que en el párrafo anterior he conseguido introducir los tres conceptos que con más ahínco maneja la crítica “seria” para hablar de Julián. Si penoso fue su poderío con el primero, lo del poderío con el cuarto ya ni te cuento, que comparado con el Julián el catálogo de vulgaridad de Perera del día anterior era como ver a Pepín Martín Vázquez cuando cortó las tres orejas en la Beneficencia del ’47. 

Y Fandiño. ¿A dónde va? Habíamos concebido la ilusión de que Fandiño redimiría el asunto, que como una especie de Cruzado opondría a Julián la verdad eterna del toreo... pero no. Fandiño trajo bajo el brazo desde Tórtola un cajón de julianez dispuesto a espolvorearlo por Las Ventas a la primera de cambio. Su toro fue el manso que cambió, el 6 bis, y ahí tuvo material para dar el aldabonazo en Madrid, para decir frente a Julián ¡Esto es lo que hay! y que cada cual elija. Pues no. Se dedicó a proponer los mismos argumentos que el de San Blas y sólo cuando un joven aficionado le increpó desde la andanada 8: “¡Tú antes cargabas la suerte!”, se le cruzó el cable y dio los tres naturales que constituyen el único toreo que ha habido en Las Ventas esta tarde para, rápidamente, volver la muleta a la derecha y continuar en el mismo tono decadentista en el que había comenzado. Decepción gorda la de este Fandiño que parece haber tocado techo y se mantiene conformista con que este statu quo le permita matar sus cuarenta corridas al año y el que venga atrás que arree. Anotamos una buena estocada a su primero y la creencia de que Fandiño estuvo por debajo de las cualidades muleteriles del toro, que se fue sin torear. Acaso Fandiño necesite más toro, más casta o fiereza en el oponente para que sea el toro el que supla las carencias del torero. Me reafirmo en mi comparación de Fandiño con Cocherito.

Y luego el camaleón. Se ve que hoy Talavante no había tenido tiempo de ver algún video con el que definir su estilo para la Corrida de Beneficencia, así que el resultado fue que presentó un holograma bastante desdibujado, si con Barba, San José y sin ella, la Purísima, que anduvo por diversos escenarios de la Plaza a ver si le daba un muletazo a alguno de sus dos bichos, pero ni por ésas. Apuntemos en la línea de la crítica seria señalando como otras causas posibles del naufragio del Tala, el viento, un temblor de tierra de 4 grados Richter, la amenaza de tormentas en el Valle del Ebro o la aviesa condición de los toros que no les daba por reponer, como los reponedores del Carrefour.

Lo mejor de la tarde, las dos cerradas ovaciones con las que la Plaza recibió y despidió a Su Majestad. ¡Viva el Rey!

miércoles, 4 de junio de 2014

24º DE SAN ISIDRO: LA SUERTE DEL CAMPEÓN / Por Domingo Delgado de la Cámara. / Fotos de Andrew Moore


"...Perera se pone por delante de sus compañeros de generación y se incorpora al olimpo del toreo donde están Ponce, Morante y El Juli. Allí no está José Tomás, porque en realidad no está en activo, no es más que un jubilado que de vez en cuando echa una cana al aire. Me alegro mucho por Perera..."

LA SUERTE DEL CAMPEÓN
  • ¡Anda! Mañana torea el señor Julián, el vengador justiciero, el que quiere ser Napoleón en el toreo. Viene después de dar una paliza infinita al personal este invierno con todas sus reivindicaciones. Viene después de cargarse la Feria de Sevilla. Más le vale estar muy bien mañana, porque donde tienen que hablar los toreros es en el ruedo.
Miguel Ángel Perera en redondo

Domingo Delgado de la Cámara / 
No me ha gustado la corrida de mi gran amigo Adolfo Martín, y como él no es partidario ni de la coba ni de los paños calientes, hablo claro. La corrida me pareció muy mejicana, esto no es un elogio, es una crítica. En general la corrida fue sosa, blanda, descastada, muy en el estilo del toro mejicano actual, que también procede de Saltillo. En la corrida de ayer hubo algún toro de buenas cualidades, pero estaban empañadas por esa blandura y esa sosería de la que hablo. Me sorprendió lo abantos que fueron los toros de salida, cosa rara en esta ganadería. En el caballo cumplieron aceptablemente, pero llegaron a la muleta con muy pocas posibilidades. Los nobles embistieron sosa y blandamente. También hubo algún mulo de media arrancada con la cara por arriba; y también hubo alguno rajado, que acabó en la querencia.

La corrida tuvo una presentación muy desigual, con toros tan serios como el cuarto y tan poco serios como el primero. Pero esta desigualdad no es imputable al ganadero. Cuando los veterinarios meten la cuchara y empiezan a desechar toros, la corrida final suele ser una escalera. El encierro tenía nombres tan ilustres como Malagueño, Baratero o Escribiente, mala cosa es que fallen las familias más importantes de la casa. En una ganadería como ésta, con fama de dura y encastada, no es buen augurio que sus toros salgan tan sosos y blandos. ¿A qué se debe esto? Ya lo he dicho muchas veces, la presión del taurinismo es tal que no han sabido resistirse a ella ni los ganaderos más toristas. Hasta en estas ganaderías se ha buscado la nobleza y la suavidad en los tentaderos. En realidad los criterios selectivos no han sido muy distintos de los de Domecq, don Juan Pedro. El aficionado también ha exigido un toreo estéticamente impecable y cada vez más lento. Y ni los ganaderos duros han sabido sustraerse a esta exigencia. Hablemos del ganadero torista por excelencia, Victorino. Las corridas de Victorino de hoy en día, nada tienen que ver con los victorinos de hace treinta y cinco años, mucho más fieros y peligrosos. En este contexto, hablar de ganaderías duras y ganaderías blandas es absurdo. Todas son blandas. Y teniendo en cuenta todo lo dicho, también se antoja estúpida esa obsesión de los toreros por el toro de Domecq, precisamente en el momento en que los otros encastes y las ganaderías duras están en su momento más suave.

Perera lo ha visto claro, ha visto que no es tan fiero el león como lo pintan, ha visto que puede serle muy rentable hacer un gesto, se ha apuntado a los adolfos y la jugada le ha salido rendonda. Su primero fue un borrico de esos de media arrancada y cabeza por las nubes, en este toro Perera ya mostró su disposición, quedándose muy quieto y pasándose al toro muy cerca. En el sexto estuvo muy bien. Se trataba de un toro flojo, que se defendía por su poca fuerza. Perera a base de paciencia y de aguantar una embestida descompuestilla, acabó metiendo al toro en la muleta. La culminación de la faena fue una excelente serie con la zurda. Una serie de naturales largos, mandones y muy templados. Y hasta aquí llegó la faena. A partir de ese momento, el toro se puso muy complicado. Tomaba el primer muletazo de la serie, pero en el segundo se vencía descaradamente. Perera recetó una estocada trasera sin hacer la suerte. El toro rodó y Don Javier Cano, presidente de la corrida, otorgó dos orejas de una forma muy precipitada. No vamos a discutir la actuación de Perera, que fue importante. Pero por lo poco que duró el toro, la faena no tuvo ni la amplitud ni la redondez que tradicionalmente se han exigido en Madrid para cortar dos orejas. Además, la estocada tampoco era de las mejores, estaba muy trasera. Una sola oreja hubiera sido un premio más ajustado a lo acontecido en el ruedo. El presidente, dio la segunda oreja con mucha rapidez, ante la sorpresa general. Debió pesar mucho en la decisión del presidente la impresionante actuación de Perera hace diez días. Perera tuvo la suerte del campeón, la misma que tiene un equipo que yo me sé, capaz de meter un golazo en tiempo de descuento, después de ir perdiendo todo el partido, desequilibrar la situación y terminar ganando la Champions…Todos los años hay un torero al que se lincha en San Isidro (esta vez ha sido Manzanares) y otro al que se le sube a los altares (este año Perera). Eso sí, el año que viene ya llegará el tío Paco con las rebajas, conozco de sobra a esta plaza, donde he pasado media vida…Con estas dos puertas grandes, Perera se pone por delante de sus compañeros de generación y se incorpora al olimpo del toreo donde están Ponce, Morante y El Juli. Allí no está José Tomás, porque en realidad no está en activo, no es más que un jubilado que de vez en cuando echa una cana al aire. Me alegro mucho por Perera. Por su buen concepto, por su valor, por su entrega, por su poderío, merece estar entre los grandes.

Antonio Ferrera

Poco que comentar sobre Antonio Ferrera y Diego Urdiales. Ferrera se esforzó vanamente en llevar largos y templados a dos toros de poca raza. El primero no terminaba de humillar, y el segundo, en cuanto se sintió podido, se rajó y marchó a la querencia. Urdiales se topó en primer lugar con un inválido. Su segundo fue el mejor del encierro. Tenía como defecto principal que no repetía pero embestía como un buen saltillo, templado y humillado. Urdiales hizo una faena que combinó a partes iguales muletazos de calidad y buen gusto, con otros rápidos y desconfiados. Un trasteo muy desigual. Eso sí, creo que el toro pareció mejor al tendido de lo que era en realidad, porque le costaba mucho repetir. Cuando la faena tuvo más entidad, es cuando Urdiales ganó la cara entre pase y pase, aunque no hubiese ligazón. Urdiales tiene buen trazo, pero nunca le veo verdaderamente asentado ni confiado. Al final todo queda en tablas. Y nada más…
Diego Urdiales

¡Anda! Mañana torea el señor Julián, el vengador justiciero, el que quiere ser Napoleón en el toreo. Viene después de dar una paliza infinita al personal este invierno con todas sus reivindicaciones. Viene después de cargarse la Feria de Sevilla. Más le vale estar muy bien mañana, porque donde tienen que hablar los toreros es en el ruedo.
 Picando por dentro de forma irregular, como en toda la feria


Miguel Ángel Perera

 Miguel Ángel Perera

 Miguel Ángel Perera

 Miguel Ángel Perera

Las mulillas de Tamayo  arrastran al 6º, "Revoltoso" 
 
 

martes, 3 de junio de 2014

LOS TOROS DE ADOLFO MARTIN PARA ESTA TARDE EN LAS VENTAS

Los seis toros de Adolfo Martín se han aprobado en el segundo reconocimiento veterinario y serán lidiados esta tarde en Las Ventas por Antonio Ferrera, Diego Urdiales y Miguel Ángel Perera, que regresa a Madrid después de su gran tarde del 23 de mayo.










JOSE CARLOS VENEGAS EN MADRID

Cogida a José Carlos Venegas. Madrid. 02.06.2014.
DECLARACIONES De la terna tras su actuación
Venegas: 'Los palos con gusto no duelen'
Publicación: 02/06/201.
Con José Carlos Venegas se vivieron los momentos más intensos de la tarde con el toro que cerró la corrida de Cuadri. En declaraciones a Canal Plus Toros, se mostraba satisfecho por su valerosa actuación: 'Estoy muy contento porque estos esfuerzos hay que hacerlo en estas plazas. Ojala me den más oportunidades para demostrarlo. Estoy magullado pero palos con gusto no duelen'. Tras su paso por la enfermería por la paliza y el corte en la cabeza que sufrió en el sexto, confirmaba sus sensaciones: 'Bien, contento después de jugarme la vida dignamente. Lo único que pienso es en que me sirva para volver y demostrar el toreo que llevo dentro. Ha sido una tarde muy intensa y dura, pero estoy contento y satisfecho porque podría haber sido peor'.
El jienense confirmó la alternativa en una de las corridas más esperadas del ciclo: 'Estuve a gusto, el toro parecía que iba a ir a más, pero se agarró al piso. Contento pero no del todo. El espadazo tiene que ser a la primera. No hay segundas que valgan'.
Abrió el cartel Javier Castaño que sorprendió al variar el orden de la cuadrilla en su primer toro: 'Salía con la cara por arriba. Por el izquierdo no embestía mal, pero por el derecho lo hacía bien. Hemos hablado del cambio de orden de banderilleros y Fernando ha puesto dos pares y Adalid solo uno'.
Por su parte, Iván García sorteó al peor lote: 'Me ha hecho pasar mal rato. Siempre con media arrancada y sin ir metido a la muleta. No me ayudaba nunca, lo he visto muy difícil'. Con el quinto tampoco pudo ser: 'Los otros toros cada uno con lo suyo pero algo tuvieron, pero mi lote el más complicado. Son cosas que pasan'.













Fuente.- https://www.facebook.com/CossioArteValorYSangre
FOTOGRAFÍAS: JULIÁN LÓPEZ.

CURRO DIAZ ¿CUANTO TIEMPO LE HACE FALTA A UN ESPIRITU PARA SE COMPRENDIDO?

Van pasando las temporadas de Curro Díaz y no podría asegurarse todavía que la cultura taurina lo haya asimilado completamente, se podría afirmar, que la transmutación de los valores que constituye el postulado más original de su toreo aún permanece inconcluso. El gran inconveniente en este caso es que la doctrina de Curro Díaz, no puede comprenderse si se la reduce a un simple discurso taurino; su pensamiento es vital, y este hecho implica que su comprensión sólo es factible si se le ha visto.

 ¿Cuanto tiempo para ser comprendido?

Podría escribirse mucho acerca de Curro Díaz, de su vida difícil llena de avatares, fatigas y cornadas, del estilo particular de su toreo, del quiebro al que somete a sus seguidores, pero nada de ello sería comprendido realmente, a menos de que exista una asimilación de sus ideas en nuestra vida personal. Tal vez porque muy pocos están dispuestos a renunciar a sus prejuicios.
A pesar de los diferentes vínculos que lo relacionan con la tauromaquia de su tiempo, el pensamiento torero de Curro impresiona por su voluntad de ruptura y su impulso creador.  En efecto, su obra taurina es polémica y genera antagonismos. Resulta imposible la indiferencia cuando su toreo se cruza frente a nuestros ojos, removiendo la fe y la certidumbre en todos los lugares en que se habían anquilosado.
Su última obra en la plaza de Córdoba, es una muestra del pensamiento maduro de Curro, un torero forjado en el toreo más espontáneo. El toreo vivido. Su forma de entender el toreo es la de llevar hasta el extremo cada muletazo, la de romperse en cada pase de pecho. Su decir torero está siempre en riesgo, y como suele ser habitual, si no arriesgas no ganas.
El pasado viernes, ese susodicho riesgo se transformó y su espíritu, fue visto y comprendido.
Miguel A. Montes Sánchez.
Motril. Granada.
Inspector Veterinario de Salud Pública en Andalucía.

Presentación del Libro: "Las edades del torero y del aficionado".

Café Gijón de Madrid. Presentación del Libro: "Las edades del torero y del aficionado". Autor: Don Fernando Claramunt López.- El lunes 9 de junio


CÍRCULO TAURINO AMIGOS 
DE LA 
DINASTÍA BIENVENIDA
- MADRID -

INVITACIÓN
Acto cultural de presentación del libro 


Las edades del torero y del aficionado
Autor: 
Don Fernando Claramunt López
-Editec / Colección Albero-

Intervendrán:
D. Fernando Claramunt, D. Fernando del Arco, D. Juan Miguel Núñez, y D. Juan Lamarca

Lunes 09 de Junio de 2014; 20,00 Hrs. 
Sala "La Bóveda" del Café Gijón
Paseo de Recoletos 21, Madrid 

*****
-Se servirá una copa de vino español cortesía de D. O. La Mancha-

Fuente.- circulo.bienvenida@gmail.com - http://dinastiabienvenida.blogspot.com.es

lunes, 2 de junio de 2014

El confirmante Venegas destaca por su valor en la tarde de los ‘cuadris’

portada

El confirmante José Carlos Venegas destacó por su valor con el sexto, el Cuadri más temperamental de una tarde discreta de la ganadería. Primero, segundo y cuarto fueron muy nobles, pero sin mucho motor. El lote de Iván García no le dio ninguna opción. Venegas se la jugó de verdad con ese sexto, que embestía con violencia. Molestado además por el viento, el jienense sufrió une tremenda voltereta de la que salió con una herida de pronóstico leve. Saludó a la muerte de sus dos toros. Javier Castaño muleteó con facilidad pero sin emoción con el mejor lote. Sus banderilleros se lucieron con los palos con sus dos toros. También Marco Galán en la brega, igual que Curro Vivas.
Javier Castaño SILENCIO / SILENCIO Iván García SILENCIO CON AVISO / SILENCIO José Carlos Venegas SALUDOS CON AVISO / SALUDOS CON AVISO
Cuadrillas
Se desmonteraron los banderilleros David Adalid y Fernando Sánchez, de la cuadrilla de Castaño, en sus dos toros. Aplaudidos los banderilleros Antonio Martín, a las órdenes de Iván García, y Vicente Cabanes, tercero de Venegas. Aplaudidos en la lidia Marco Galán, a las órdenes de Castaño, y Curro Vivas, en las filas de Iván García.
Taurodelta / Juan Pelegrín

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