martes, 22 de septiembre de 2015

UN RECUERDO A ANTONIO MILLÁN DÍAZ “CARNICERITO DE UBEDA”


En la fecha de hoy 22 de septiembre se conmemora el 68º aniversario del nacimiento del diestro ubetense Antonio Millán Díaz “Carnicerito de Ubeda”.
Este grandioso torero como conoce todo aficionado taurino, nació el 22 de septiembre de 1947. Conocido por haber salido como triunfador por la puerta grande de la Plaza de Toros de Las Ventas, en Madrid, tres veces como novillero en 1967 y otras tres como matador en 1971.
Da sus primeros pasos en el matadero de la ciudad, sigue en tentaderos y fiestas camperas. Su primer traje de luces lo viste en Úbeda el 28 de mayo de 1964. Corta dos orejas del novillo de Francisca Jiménez. Después le siguen dos decenas de espectáculos para torear su primera novillada con picadores en Jaén el 13 de junio de 1965, donde da muerte a reses de Juan Pedro Domecq junto a Andrés Jiménez Torres “El Monaguillo” y Fernando Tortosa.

En Las Ventas se presenta el 5 de marzo de 1967 para alternar con Gregorio Lalanda y Adolfo Rojas en la lidia de cinco reses de la ganadería de “Maribáñez” y una de Amelia Pérez Tabernero. Triunfa cortando una oreja y es repetido el domingo siguiente. Su temporada novilleril es triunfal sumando cincuenta y cinco actuaciones y cortando ciento ocho orejas. Por otra parte, intervino en repetidas ocasiones como espada único, circunstancia rara en los novilleros, tal fue el caso en Huelva, en Sevilla, en la plaza de Vista Alegre en Madrid. Logra salir de Las Ventas seis veces por la Puerta Grande.
Al comienzo de la siguiente temporada toma la alternativa en Ubeda, el 10 de marzo, al cederle Antonio Ordóñez, ante Ángel Teruel, la muerte del toro “Cantito”, negro, número 62, del hierro de Lisardo Sánchez. Corta tres orejas y un rabo. Cierra el año con veintinueve actuaciones en su haber y el siguiente se viste de luces veinticinco tardes, entre ellas la de su confirmación de alternativa, el 20 de mayo, en plena Feria madrileña de San Isidro. Actuaron Paco Camino y Francisco Rivera “Paquirri” como padrino y testigo de la ceremonia, respectivamente, el ganado fue de Pío Tabernero, atendiendo el de la cesión por el nombre de “Hacendoso”. Lo más notable de su toreo fue el pase natural, el purísimo toreo de frente que muchas tarde lucía y la suerte de matar que dominaba con excelencia.
En esta importante efeméride, su Peña Taurina le recuerda, dando así el tributo que se merece este grandioso torero que dio la ciudad de Ubeda.